Tenemos miedo a expresar nuestra verdad y lo que hacemos es escondernos de nosotros mismos. |
jueves, 17 de febrero de 2011
Escondernos de nosotros mismos
miércoles, 16 de febrero de 2011
Talento y Necesidad
“Donde los talentos
y las necesidades del mundo
se cruzan,
ahí está nuestra vocación”
(Séneca)
martes, 15 de febrero de 2011
Una estrella llamada esperanza
Existen millones de estrellas en el cielo. Estrellas de todos los colores: blancas, plateadas, verdes, doradas, rojas y azules.
Un día inquietas, ellas se acercaron a Dios y le dijeron:
Señor Dios, nos gustaría vivir en la Tierra entre los hombres.
Así será hecho, respondió el Señor. Las conservaré a todas ustedes pequeñitas, como son vistas, para que puedan bajar para la Tierra.
Cuentan que en aquella noche hubo una linda lluvia de estrellas.
Algunas se acurrucaron en las torres de las Iglesias, otras fueron a jugar y a correr junto con las luciérnagas por los campos, otras se mezclaron con los juguetes de los niños y la Tierra quedó maravillosamente iluminada.
Pero con el pasar del tiempo, las estrellas resolvieron abandonar a los hombres y volver para el cielo, dejando la Tierra oscura y triste.
¿Por qué volvieron? Preguntó Dios, a medida que ellas iban llegando al cielo.
Señor, no, no fue posible permanecer en la Tierra. Allá existe mucha miseria y violencia, mucha maldad, mucha injusticia,
Y el Señor les dijo:
¡Claro! El lugar de ustedes es aquí en el cielo. La Tierra es el lugar de lo transitorio, de aquello que pasa, de aquel que cae, de aquel que yerra, de aquel que muere, donde nada es perfecto.
El cielo es el lugar de la perfección, de lo inmutable, de lo eterno, donde nada perece.
Después que llegaron todas las estrellas y verificando su número, Dios habló de nuevo: Nos esta faltando una estrella ¿Será que se perdió en el camino?
Un Ángel que estaba cerca replicó: no Señor, una estrella resolvió quedarse entre los hombres. Ella descubrió que su lugar es exactamente donde existe la imperfección, donde hay limite, donde las cosas no van bien, donde hay lucha y dolor.
¿Qué estrella es esa? Volvió Dios a preguntar:
Es la ESPERANZA Señor. La estrella verde. La única estrella de ese color.
Y cuando miraron para la Tierra, la estrella no estaba sola. La Tierra estaba nuevamente iluminada porque había una estrella verde en el corazón de cada persona. Porque el único sentimiento que el hombre tiene y Dios no necesita tener es la ESPERANZA.
Dios ya conoce el futuro y la ESPERANZA es propia de la persona humana, propia de aquel que yerra, de aquel que no es perfecto, de aquel que no sabe como será el futuro.
Recibe amigo en este momento esta estrellita en tu corazón, la ESPERANZA, tu estrella verde.
No dejes que ella huya y no permitas que se apague.
Ten certeza que ella iluminará tu camino, se siempre positivo y agradece a Dios por todo.
Sé siempre feliz y contagia con tu corazón iluminado a otras personas.
Un día inquietas, ellas se acercaron a Dios y le dijeron:
Señor Dios, nos gustaría vivir en la Tierra entre los hombres.
Así será hecho, respondió el Señor. Las conservaré a todas ustedes pequeñitas, como son vistas, para que puedan bajar para la Tierra.
Cuentan que en aquella noche hubo una linda lluvia de estrellas.
Algunas se acurrucaron en las torres de las Iglesias, otras fueron a jugar y a correr junto con las luciérnagas por los campos, otras se mezclaron con los juguetes de los niños y la Tierra quedó maravillosamente iluminada.
Pero con el pasar del tiempo, las estrellas resolvieron abandonar a los hombres y volver para el cielo, dejando la Tierra oscura y triste.
¿Por qué volvieron? Preguntó Dios, a medida que ellas iban llegando al cielo.
Señor, no, no fue posible permanecer en la Tierra. Allá existe mucha miseria y violencia, mucha maldad, mucha injusticia,
Y el Señor les dijo:
¡Claro! El lugar de ustedes es aquí en el cielo. La Tierra es el lugar de lo transitorio, de aquello que pasa, de aquel que cae, de aquel que yerra, de aquel que muere, donde nada es perfecto.
El cielo es el lugar de la perfección, de lo inmutable, de lo eterno, donde nada perece.
Después que llegaron todas las estrellas y verificando su número, Dios habló de nuevo: Nos esta faltando una estrella ¿Será que se perdió en el camino?
Un Ángel que estaba cerca replicó: no Señor, una estrella resolvió quedarse entre los hombres. Ella descubrió que su lugar es exactamente donde existe la imperfección, donde hay limite, donde las cosas no van bien, donde hay lucha y dolor.
¿Qué estrella es esa? Volvió Dios a preguntar:
Es la ESPERANZA Señor. La estrella verde. La única estrella de ese color.
Y cuando miraron para la Tierra, la estrella no estaba sola. La Tierra estaba nuevamente iluminada porque había una estrella verde en el corazón de cada persona. Porque el único sentimiento que el hombre tiene y Dios no necesita tener es la ESPERANZA.
Dios ya conoce el futuro y la ESPERANZA es propia de la persona humana, propia de aquel que yerra, de aquel que no es perfecto, de aquel que no sabe como será el futuro.
Recibe amigo en este momento esta estrellita en tu corazón, la ESPERANZA, tu estrella verde.
No dejes que ella huya y no permitas que se apague.
Ten certeza que ella iluminará tu camino, se siempre positivo y agradece a Dios por todo.
Sé siempre feliz y contagia con tu corazón iluminado a otras personas.
Atrévete a soñar
“Un primer requisito es atreverse a soñar.
Demasiado a menudo
cortamos las alas al entusiasmo,
cavilando sobre los problemas”
Cristina Llagostera
lunes, 14 de febrero de 2011
Vocación y Corrientes en contra
“Seguir la vocación
significa encontrar el propio rumbo.
Dirigirse hacia donde uno quiere
aunque implique ir contracorriente”
Cristina LLagostera
domingo, 13 de febrero de 2011
Educación
Educación es
lo que queda después de olvidar
lo que se ha aprendido en la escuela.
Albert Einstein
sábado, 12 de febrero de 2011
La clave del poder
La clave del poder reside
en usar lo que tienes......
libremente, plenamente.....
y abriendo de ese modo tus canales
para recibir más Fuerza Creativa
para que fluya a través de ti".
(Robert Coller)
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