domingo, 20 de febrero de 2011


“No es porque las cosas sean difíciles
 por lo que no nos atrevemos; 
es porque no nos atrevemos 
por lo que son difíciles” 

(Séneca)

sábado, 19 de febrero de 2011

Trabajo y los demás

El trabajo es el espacio 
en el que la peculiaridad del individuo 
se enlaza con la comunidad. 

Victor Frankl

viernes, 18 de febrero de 2011

Complaciendo a los demás



"Pretendiendo complacer a los demás 
nos abandonamos a nosotros mismos 
y en el fondo esperamos 
que algún día alguien haga por nosotros 
lo que nosotros no hemos hecho" 

Luis Díaz


jueves, 17 de febrero de 2011

miércoles, 16 de febrero de 2011

Talento y Necesidad

“Donde los talentos 
y las necesidades del mundo 
se cruzan, 
ahí está nuestra vocación” 

(Séneca)

martes, 15 de febrero de 2011

Una estrella llamada esperanza

Existen millones de estrellas en el cielo. Estrellas de todos los colores: blancas, plateadas, verdes, doradas, rojas y azules.

Un día inquietas, ellas se acercaron a Dios y le dijeron:

Señor Dios, nos gustaría vivir en la Tierra entre los hombres.

Así será hecho, respondió el Señor. Las conservaré a todas ustedes pequeñitas, como son vistas, para que puedan bajar para la Tierra.

Cuentan que en aquella noche hubo una linda lluvia de estrellas.

Algunas se acurrucaron en las torres de las Iglesias, otras fueron a jugar y a correr junto con las luciérnagas por los campos, otras se mezclaron con los juguetes de los niños y la Tierra quedó maravillosamente iluminada.

Pero con el pasar del tiempo, las estrellas resolvieron abandonar a los hombres y volver para el cielo, dejando la Tierra oscura y triste.

¿Por qué volvieron? Preguntó Dios, a medida que ellas iban llegando al cielo.

Señor, no, no fue posible permanecer en la Tierra. Allá existe mucha miseria y violencia, mucha maldad, mucha injusticia,

Y el Señor les dijo:

¡Claro! El lugar de ustedes es aquí en el cielo. La Tierra es el lugar de lo transitorio, de aquello que pasa, de aquel que cae, de aquel que yerra, de aquel que muere, donde nada es perfecto.

El cielo es el lugar de la perfección, de lo inmutable, de lo eterno, donde nada perece.

Después que llegaron todas las estrellas y verificando su número, Dios habló de nuevo: Nos esta faltando una estrella ¿Será que se perdió en el camino?

Un Ángel que estaba cerca replicó: no Señor, una estrella resolvió quedarse entre los hombres. Ella descubrió que su lugar es exactamente donde existe la imperfección, donde hay limite, donde las cosas no van bien, donde hay lucha y dolor.

¿Qué estrella es esa? Volvió Dios a preguntar:

Es la ESPERANZA Señor. La estrella verde. La única estrella de ese color.

Y cuando miraron para la Tierra, la estrella no estaba sola. La Tierra estaba nuevamente iluminada porque había una estrella verde en el corazón de cada persona. Porque el único sentimiento que el hombre tiene y Dios no necesita tener es la ESPERANZA.
Dios ya conoce el futuro y la ESPERANZA es propia de la persona humana, propia de aquel que yerra, de aquel que no es perfecto, de aquel que no sabe como será el futuro.

Recibe amigo en este momento esta estrellita en tu corazón, la ESPERANZA, tu estrella verde.

No dejes que ella huya y no permitas que se apague.

Ten certeza que ella iluminará tu camino, se siempre positivo y agradece a Dios por todo.

Sé siempre feliz y contagia con tu corazón iluminado a otras personas.

Atrévete a soñar

“Un primer requisito es atreverse a soñar. 
Demasiado a menudo 
cortamos las alas al entusiasmo, 
cavilando sobre los problemas” 

Cristina Llagostera